Con quiénes trabajamos y por qué se puede verificar
No publicamos una lista de sellos, medios o instituciones para llenar la pared. Cuando una muestra se arma con alguien de afuera, esa relación queda escrita en el texto de sala: quién prestó obra, quién acompañó el montaje, quién cedió el espacio para el taller. Preferimos nombrar poco y sostenerlo con hechos antes que exhibir logos que no resisten una pregunta.
Artistas de Buenos Aires y del interior
La mayoría de las piezas que se exhiben llegan por invitación directa a fotógrafos y grabadores que trabajan en analógico. El nombre del autor aparece en la ficha de cada obra, en el texto de sala y en la hoja de contacto cuando la muestra lo permite. No hay representación exclusiva ni contratos de galería: cada exposición se acuerda muestra por muestra.
Talleristas que dictan el revelado
Los talleres de cuarto oscuro se coordinan con quien efectivamente va a estar frente a las piletas. El cupo es reducido porque el espacio tiene cuatro piletas y dos ampliadoras, y eso se explica antes de anotarse. Quien dicta el encuentro firma el programa con su nombre y responde las dudas técnicas durante la jornada.
Vecinos y colegas del barrio
Parte del calendario se sostiene con gente que pasa seguido: vecinos de Corrientes al 1300, estudiantes de arte, otros espacios de la zona que prestan sillas o comparten la difusión de una apertura. Esa colaboración no se anuncia con placa, pero se nota en la logística de cada montaje y en la cantidad de manos que aparecen el día previo.
Papeles, tintas y proveedores de materiales
Los papeles de algodón, las fibras recicladas y los químicos de revelado se compran a proveedores concretos de la ciudad. Cuando una muestra depende de un papel específico, el texto de sala lo menciona junto con la técnica. No hay canje publicitario ni marca sponsor: si un material aparece nombrado, es porque condicionó el resultado de la obra.
Coleccionistas primerizos
La tienda de ediciones limitadas firmadas funciona sin intermediarios: quien compra habla con el equipo de la galería y recibe la información del ejemplar, la firma y el año. No hay programa de socios ni beneficios por volumen. La relación se limita a la pieza y a las condiciones básicas de guarda y enmarcado que se explican en el momento.
Si una colaboración no se puede nombrar con precisión, no se publica. Preferimos que la lista quede corta y que cada nombre tenga detrás una exposición, un taller o una apertura concreta del calendario.