En esta muestra se exhiben algunas matrices junto a las estampas finales, sobre todo las de linograbado y punta seca. No todas las piezas tienen su matriz en sala: depende de si el artista la conservó o la reutilizó. Si te interesa una en particular, preguntá por el número de inventario que figura en el texto de pared y te confirmamos qué se está mostrando.
Selección por proceso, no por autor
El recorrido se ordena por proximidad técnica: punta seca junto a punta seca, monotipia junto a monotipia. Así el visitante compara entintados y presiones del tórculo sin tener que saltar entre salas. La decisión de montaje responde a la muestra, no a un orden jerárquico entre los artistas.
Luz cálida puntual sobre el papel
Cada hoja se ilumina con foco dirigido para que se lean las irregularidades del algodón y de las fibras recicladas. Se evita el reflejo sobre las zonas de tinta densa y se deja respirar el borde sin marco cerrado. La pared de yeso y el zócalo de madera oscura sostienen la paleta de negro, hueso y gris grafito.
Notas breves, solo técnica y estado
Cada cartel indica el procedimiento, el tipo de papel y si la pieza es prueba de estado o parte de una edición numerada. No se agregan relatos biográficos ni interpretaciones extensas: la información justa para entender qué se está mirando y en qué punto del proceso quedó esa imagen.
Seis semanas y vuelta a empezar
La muestra forma parte del calendario rotativo de la galería y se desmonta al cerrar el ciclo. Las obras que quedan disponibles pasan a la tienda de ediciones firmadas; el resto vuelve a los talleres de los artistas. Antes de viajar, conviene confirmar por correo qué piezas siguen colgadas.